You may be familiar with the Divine Mercy image of Christ – revealed to St. Faustina. There is also a prayer called the “Chaplet of Divine Mercy,” invoking Jesus’ mercy on the world with the word, “For the sake of His Sorrowful Passion, have mercy on us and on the whole world.” Consider meditating in this image and praying the Chaplet of Divine Mercy this week.
But when we look to Christ’s mercy, there also arises the question of how one is to live this mercy. And this is where the Church has given us a great practical list of things called the “Works of Mercy.”
There are the seven “Corporal Works of Mercy” attending to people’s physical needs and the seven “Spiritual Works of Mercy” attending to their spiritual needs. I want to make special note and draw attention to the often lesser know spiritual works of mercy, which are:
1. To instruct the ignorant.
2. To counsel the doubtful.
3. To admonish the sinners.
4. To bear patiently those who wrong us.
5. To forgive offenses.
6. To comfort the afflicted.
7. To pray for the living and the dead
I want to draw attention to this last one. Of course, we can pray on our own, but also there is the importance of praying in Liturgical Prayer at Mass.
I mentioned last week of my sharing in the coordinated outreach effort of the pastors of Franklin County to invite people back to church. As I often hear the question: why do I need to go to Mass when I can just pray on my own?
There are many reasons, but one simple reason is that we do not go to Mass only for ourselves. Our prayer at Mass involves extending the power of Christ’s sacrifice on the Cross into our lives and the world around us, including all those that we pray for! It’s a sacrifice we make on behalf of others and the world! It is a work of mercy, not only in praying for the living and the dead at Mass; but also, we may find that sometimes there are people at Mass we find difficult to deal with. Thus, gathering and praying with them, united in the sacrifice of Christ at Mass with them helps us to also learn to love them better! We “bear patiently those who wrong us” AND “to forgive offenses,” which are two other important spiritual works of mercy!
Thus, don’t just pray on your own, but also, go to Mass! It is a work of mercy!
Blessed Divine Mercy Sunday and Happy Easter!
Peace,
– Fr. Kevin
12 de Abril – ¡Bendito Domingo de la Divina Misericordia!
Hoy, el segundo Domingo de Pascua se conoce como el Domingo de la Divina Misericordia. Este día, establecido por el Papa San Juan Pablo II por inspiración de Santa Faustina, es para recordar y conmemorar particularmente la Divina Misericordia de Jesucristo y encomendar al mundo a su misericordia.
Quizás estés familiarizado con la imagen de Cristo de la Divina Misericordia – revelada a Santa Faustina. Existe también una oración llamada la Coronilla de la Divina Misericordia, invocando la misericordia de Jesús hacia el mundo con la palabra, “Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero”. Considera meditar con esta imagen y orar la Coronilla de la Divina Misericordia esta semana.
Pero cuando miramos a la misericordia de Cristo, surge también la pregunta de cómo vivirla. Y ahí es cuando la Iglesia nos ha entregado una lista práctica llamada obras de Misericordia – siete obras Corporales de Misericordia (atendiendo las necesidades físicas de las personas) y siete obras Espirituales de Misericordia (atendiendo las necesidades espirituales de las personas). Quiero hacer una nota especial y llamar la atención a las obras Espirituales de Misericordia, que a menudo son menos conocidas:
1. Enseñar al que no sabe
2. Dar buen consejo al que lo necesita
3. Corregir al que está en error
4. Perdonar las injurias
5. Consolar al triste
6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás
7. Rogar a Dios por vivos y difuntos
Quiero llamar la atención sobre la última. Por supuesto, podemos orar por nosotros mismos, pero también es importante orar en la Oración Litúrgica en la Misa.
La semana pasada mencioné mi participación en el esfuerzo coordinado de extensión de los pastores del condado de Franklin para invitar a la gente a regresar a la iglesia. Y que regularmente escucho la pregunta, ¿por qué tengo que ir a Misa si puedo rezar por mi cuenta?
Hay muchas razones, pero una razón simple es que no vamos a Misa sólo para nosotros mismos. Nuestra oración en la Misa implica extender el poder del sacrificio de Cristo en la Cruz a nuestras vidas y al mundo que nos rodea, incluidos todos aquellos por quienes oramos. ¡Es un sacrificio que hacemos en nombre de los demás y del mundo! Es una obra de misericordia, no sólo al orar por los vivos y muertos en Misa; pero también podemos encontrar que a veces hay personas en Misa con las que nos resulta difícil tratar. Por lo tanto, al reunirnos y orar con ellos – unidos en el sacrificio de Cristo en la Misa – nos ayuda a aprender a amarlos mejor. “Aguantamos pacientemente a quienes nos causan daño”, Y “para perdonar las ofensas”, ¡que son otras dos obras Espirituales de Misericordia!
Por lo tanto, no sólo reza por tu cuenta, pero también ¡anda a Misa! ¡Es una obra de Misericordia!
¡Bendito Domingo de la Divina Misericordia y Feliz Pascua!
Paz,
Padre Kevin

